Un enfoque preventivo y adaptativo puede reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro alimentarias:
- Tecnologías emergentes. El IoT, la IA y machine learning, los sensores inteligentes y el blockchain permiten monitorear condiciones en tiempo real, predecir demanda y optimizar inventarios, así como contribuir a la trazabilidad y transparencia.
- Gestión eficiente del inventario. Estrategias como just-in-time y control de lotes para reducir desperdicios y costos.
- Automatización del transporte. Requiere de inversión tecnológica y capacitación.
- Ciberseguridad estratégica. Integrada en la trazabilidad y gestión operativa.
- Modelos predictivos. El uso de big data posibilita anticipar riesgos climáticos y logísticos.
- Planes de contingencia multisectoriales. Deben considerar factores sanitarios, ambientales y sociales.
- Buenas prácticas agrícolas y de producción. Control de pesticidas, análisis de agua y pienso, higiene en instalaciones, capacitación en manipulación segura y aplicación del sistema HACCP.
- Almacenamiento y transporte adecuados. Control de temperatura y humedad, rotación de inventarios, vehículos refrigerados y protocolos de higiene.
- Venta segura. Mantenimiento de condiciones óptimas y retiro inmediato de productos en mal estado.
Con más de seis décadas de experiencia dentro del sector, Jorge, Elías y Jack Landsmanas, dueños de Corporativo Kosmos, reconocen que fortalecer la cadena alimentaria es esencial para mantener la competitividad de las marcas, garantizar la seguridad de los consumidores y sostener la confianza en un entorno global cada vez más incierto.