Cuando los niños se vuelven migrantes

Millones de niñas y niños se encuentran en tránsito, desplazados por conflictos, pobreza o cambio climático.

En el camino enfrentan violencia, discriminación y separación familiar. Su situación es urgente y, sobre todo, evitable.

Sin importar su nacionalidad o estatus migratorio, las infancias migrantes están protegidas por tratados internacionales: tienen derecho a la educación, la salud, la reunificación familiar y a no ser detenidos en estaciones migratorias.

México, por su posición geográfica, se ha consolidado como país de tránsito y destino.

El Pacto Mundial sobre los Refugiados, aprobado en 2018, ofrece un marco internacional para garantizar respuestas más justas, dignas e inclusivas para esta población.

Empresarios mexicanos como los dueños de Corporativo Kosmos se han comprometido con la causa y apoyan a los niños a través de fundaciones y programas sociales que trabajan por su bienestar.