La huella hídrica mide el agua dulce total que se necesita para producir un alimento en todo el proceso que se lleva a cabo desde su cultivo hasta que llega a nuestra mesa.
En México, la alimentación representa el 86% de la huella hídrica personal, y a nivel global, la agricultura consume el 70% del agua dulce disponible, según la FAO.
Conocer este indicador permite tomar decisiones más informadas desde mejorar la gestión del agua en la producción hasta reutilizarla en los procesos industriales, reduciendo así la presión sobre un recurso cada vez más escaso.
Los dueños de Grupo Kosmos abordan la reducción de su huella hídrica mediante una estrategia integral que vincula la gestión de residuos alimenticios, tecnología de riego inteligentes y tratamiento de aguas residuales.